Con apenas dos juegos de la temporada 2009 de la Liga Mexicana de Beisbol, Vaqueros Laguna nos ha enseñado ya las dos caras que puede mostrar durante la campaña. La nave naranja se alzó con el triunfo en el primer juego ante los Dorados en Chihuahua, y tropezó en el segundo cotejo ante el mismo rival, pero teniendo como escenario el estadio de la Revolución, que registró una entrada de lleno total, y altos índices de audiencia a través de nuestra señal de Multimedios Televisión. Por cierto, les ofrezco disculpas amables aficionados por un comentario que realicé durante la narración del juego; donde me referí al quetzal, como “pájaro de cuatrocientas voces”, haciendo alusión a un poema de Nezahualcóyotl, cuando en realidad, ese poema se refiere al zenzontle, ave nada parecida al fabuloso quetzal con su cola de mil colores. Aprovecho el espacio para hacer la “fe de erratas”, y para pedir disculpas reiteradas; son gajes del oficio.
La nave naranja se mostró de manera diametralmente opuesta durante la mini serie inaugural ante la novena dirigida por “Paquín” Estrada: en el primer partido, la ofensiva fabricó la gorda cantidad de 12 carreras; en el segundo encuentro, sólo 2, y una de ellas gracias a un balk. Durante el primer cotejo, los Vaqueros pegaron 15 imparables; mientras en Torreón, apenas dispararon 6 indiscutibles. De acuerdo, es una cantidad mediana, pero hay que ver, que hasta la séptima entrada, sólo habían conectado 3 incogibles. En el primer juego los naranjas mostraron una cara agresiva, hambrienta de triunfo; para el segundo, el hambre desapareció y vimos a una escuadra que se fue desinflando con el buen pitcheo del rival.
Lo único que se mantuvo en nivel durante los dos cotejos fue el pitcheo; tanto el abridor, como el de relevo. Los abridores (Zambrano y Peña) estuvieron muy descontrolados, y el dominicano inclusive tuvo falta de fortuna, situación a la que no le puede achacar el descalabro, ya que su poco tino en la lomita, fue lo que le llevó a recibir la primera carrera a base de pasaportes, y lo que le obligó a trabajar muchísimos lanzamientos extras a los necesarios. Los abridores deben mejorar bastante, y sólo abrir encuentros si es que su brazo está en ritmo.
El trabajo de bullpen fue muy bueno en ambos encuentros, lo que ilusiona al fanático naranja, sobre todo porque en su mayoría se trata de brazos jóvenes, que se fajan con autoridad en la lomita de las responsabilidades. Lo sucedido con el bateo es algo recurrente en el rey de los deportes, a veces, aunque se tenga a la ofensiva más fiera de la liga, los imparables no se dan, al toparse con un lanzador en gran forma, como fue el caso de Ramón García. De igual manera, se debe trabajar mucho en el bateo, ya que Vaqueros tiene un line up muy balanceado, al que difícilmente se le apostaría que sólo lograse dos carreras en un juego de 9 entradas.
viernes, 27 de marzo de 2009
martes, 20 de enero de 2009
Construyendo la nave vaquera
Hace unos días, nuestro buen amigo Jorge Luis Lechuga, jefe de prensa y comunicación del Club Vaqueros Laguna, nos hizo llegar vía correo electrónico un boletín informativo con detalles de la actividad de peloteros pertenecientes a la organización naranja durante la temporada invernal. El documento resultó bastante ilustrativo, pero más allá de eso, es una especie de carta muy promisoria, al patentizar muy buenas actuaciones de los jugadores que se visten con la franela lagunera durante los inviernos mexicanos.
Como buen aficionado al rey de los deportes (máxime al tener como profesión el periodismo), se procura estar al tanto de lo que acontece en el universo de la esférica de 108 costuras, pero vaya que cartas como esa, suelen ser de bastante ayuda en tiempos de ayuno pelotero en nuestra región; por supuesto, eximiendo la Liga Mayor y el gran nivel que se muestra en ella. Y es precisamente en el afán de estar al tanto de los sucesos, que acudimos a charlar con Felipe Rodríguez, gerente deportivo de Vaqueros Laguna, con quien tuvimos una enriquecedora plática. Felipe es un hombre reconocido en todo el beisbol mexicano debido a su longeva trayectoria en oficinas relacionadas con el deporte rey, además de ser catalogado como uno de los mejores scouts o busca talentos del país.
Se nota gustoso en la oficina de Vaqueros Laguna, al hablar denotando optimismo con el fichaje para el próximo año de Dionys César, que está confirmado ya para iniciar con la escuadra naranja en marzo del presente año, y que está convertido en un baluarte para los Algodoneros de Guasave en el pacífico. El “alebrije” es el único extranjero confirmado para Vaqueros en la próxima temporada, por supuesto, junto al recién adquirido zurdo dominicano Juan Peña, que también ha sido estelar con los Cañeros de Los Mochis en la liga de la costa.
Yoel Hernández ganó un reconocimiento como el mejor pitcher “preparador” (setup) de la temporada en la Liga Venezolana, lo que le valió al lanzador de los Navegantes de Magallanes, ser llamado al campo de entrenamiento de los campeones de la Serie Mundial: Los Filis de Filadelfia, aunque Vaqueros tiene los derechos de retorno. Faltan entonces aún un par de extranjeros para Vaqueros, serán seguramente un taponero y otro bateador de poder, ya que no se tiene claro el panorama con Donny León. Con eso nos damos cuenta que el scouteo de extranjeros ha sido exitoso en Vaqueros, esperemos que se siga por el mismo camino con el par de plazas disponibles para este 2009.
Como buen aficionado al rey de los deportes (máxime al tener como profesión el periodismo), se procura estar al tanto de lo que acontece en el universo de la esférica de 108 costuras, pero vaya que cartas como esa, suelen ser de bastante ayuda en tiempos de ayuno pelotero en nuestra región; por supuesto, eximiendo la Liga Mayor y el gran nivel que se muestra en ella. Y es precisamente en el afán de estar al tanto de los sucesos, que acudimos a charlar con Felipe Rodríguez, gerente deportivo de Vaqueros Laguna, con quien tuvimos una enriquecedora plática. Felipe es un hombre reconocido en todo el beisbol mexicano debido a su longeva trayectoria en oficinas relacionadas con el deporte rey, además de ser catalogado como uno de los mejores scouts o busca talentos del país.
Se nota gustoso en la oficina de Vaqueros Laguna, al hablar denotando optimismo con el fichaje para el próximo año de Dionys César, que está confirmado ya para iniciar con la escuadra naranja en marzo del presente año, y que está convertido en un baluarte para los Algodoneros de Guasave en el pacífico. El “alebrije” es el único extranjero confirmado para Vaqueros en la próxima temporada, por supuesto, junto al recién adquirido zurdo dominicano Juan Peña, que también ha sido estelar con los Cañeros de Los Mochis en la liga de la costa.
Yoel Hernández ganó un reconocimiento como el mejor pitcher “preparador” (setup) de la temporada en la Liga Venezolana, lo que le valió al lanzador de los Navegantes de Magallanes, ser llamado al campo de entrenamiento de los campeones de la Serie Mundial: Los Filis de Filadelfia, aunque Vaqueros tiene los derechos de retorno. Faltan entonces aún un par de extranjeros para Vaqueros, serán seguramente un taponero y otro bateador de poder, ya que no se tiene claro el panorama con Donny León. Con eso nos damos cuenta que el scouteo de extranjeros ha sido exitoso en Vaqueros, esperemos que se siga por el mismo camino con el par de plazas disponibles para este 2009.
Un lujo y un honor
Es un placer saludarlos una vez más en este espacio dedicado al rey de los deportes, había estado ausente por cuestiones propias de la profesión que con tanto gusto ejerzo, pero me han dado oportunidad una vez más de aparecer con estas líneas ofrendadas a su majestad el beisbol. Antes que nada, les deseo amig@s lectores, un gran 2009 que ya empezó, y ojala termine siendo un auténtico “juego perfecto” para tod@s. Entremos pues en materia de esa religión regida por una esférica de 108 costuras.
Estamos viviendo las semifinales de la Liga Mexicana del Pacífico, esa competición invernal que tanta pasión desborda en la costa del Pacífico de nuestro país, y que nos ofrece un gran espectáculo para degustar en las épocas de las frías ventiscas. Esta competición, frecuentemente es criticada por el sistema de competencia en el segundo play off, o semifinales, al que se clasifican los tres ganadores de tres series llevadas a cabo en el primer play off, y además, el “mejor perdedor” de esa serie. Es decir, clasifican los tres mejores, y el “menos malo”. En verdad que no parece lo más correcto ni lo más deportivo, porque implica el premiar a un equipo que no resulto lo suficientemente competitivo.
Es aceptable que se critique esa medida, pero ha sido la manera más justa que encontraron los directivos del circuito costero, para organizar los duelos de semifinal; me atrevo a decir, que es la medida más acertada dado el número de participantes, aunque en realidad, lo justo sería que se celebraran solamente series de semifinales y finales, es decir, que avancen sólo los 4 mejores, a pesar de que eso implica, el dejar sin postemporada al cincuenta por ciento de las plazas. Pero en fin, la también llamada “Mex – Pac” ha decidido tomar ese sistema de competencia, y más importante aún: ha decidido mantenerlo ya durante algunos años.
No debe ser secreto, que lo hacen por cuestión de negocios, de generar más dinero en entradas a los parques, en transmisiones de radio y televisión, en promoción de la liga. Cuestión similar a lo que aplican los federativos de la FEMEXFUT al campeonato mexicano. Donde dividen el torneo en absurdos grupos y realizan además una liguilla, sistema que es ya obsoleto en todos los campeonatos de futbol de “primer mundo”, donde simplemente es campeón el que hace más puntos. Ambos organismos sacrifican deportivismo por negocio, pero en ambos casos, los aficionados (en su mayoría) lo agradecen por el drama prolongado en la “liguilla” y en los “play offs”. En las semifinales de la liga de la costa no están los mejores, pero sí los que han dado más espectáculo. Usted ¿qué elige? ¿Deportivismo justo, o drama que implica gastar más dinero?
Estamos viviendo las semifinales de la Liga Mexicana del Pacífico, esa competición invernal que tanta pasión desborda en la costa del Pacífico de nuestro país, y que nos ofrece un gran espectáculo para degustar en las épocas de las frías ventiscas. Esta competición, frecuentemente es criticada por el sistema de competencia en el segundo play off, o semifinales, al que se clasifican los tres ganadores de tres series llevadas a cabo en el primer play off, y además, el “mejor perdedor” de esa serie. Es decir, clasifican los tres mejores, y el “menos malo”. En verdad que no parece lo más correcto ni lo más deportivo, porque implica el premiar a un equipo que no resulto lo suficientemente competitivo.
Es aceptable que se critique esa medida, pero ha sido la manera más justa que encontraron los directivos del circuito costero, para organizar los duelos de semifinal; me atrevo a decir, que es la medida más acertada dado el número de participantes, aunque en realidad, lo justo sería que se celebraran solamente series de semifinales y finales, es decir, que avancen sólo los 4 mejores, a pesar de que eso implica, el dejar sin postemporada al cincuenta por ciento de las plazas. Pero en fin, la también llamada “Mex – Pac” ha decidido tomar ese sistema de competencia, y más importante aún: ha decidido mantenerlo ya durante algunos años.
No debe ser secreto, que lo hacen por cuestión de negocios, de generar más dinero en entradas a los parques, en transmisiones de radio y televisión, en promoción de la liga. Cuestión similar a lo que aplican los federativos de la FEMEXFUT al campeonato mexicano. Donde dividen el torneo en absurdos grupos y realizan además una liguilla, sistema que es ya obsoleto en todos los campeonatos de futbol de “primer mundo”, donde simplemente es campeón el que hace más puntos. Ambos organismos sacrifican deportivismo por negocio, pero en ambos casos, los aficionados (en su mayoría) lo agradecen por el drama prolongado en la “liguilla” y en los “play offs”. En las semifinales de la liga de la costa no están los mejores, pero sí los que han dado más espectáculo. Usted ¿qué elige? ¿Deportivismo justo, o drama que implica gastar más dinero?
martes, 29 de julio de 2008
TERMINÓ EL RECORRIDO
Llegó a su final la aventura en este 2008 para la novena naranja. La embarcación que sufrió parchaduras, modificaciones, cambio de timonel, desventuras y tardes llenas de gloria y récords, ha llegado al término de su odisea. Después de ver extinguirse a los días que contaban la temporada regular en este 2008, muchos cuestionamientos pueden surgir, muchas dudas aparecerán, muchas sugerencias pueden venir, y todas estas situaciones son válidas por parte de los aficionados y deben ser respetadas por la organización, después de todo, el público se mantuvo fiel a la causa vaquera hasta el final. Y no bromeamos cuando decimos que “hasta el final”, ya que el estadio Revolución registró afluencia de fanáticos aún en los juegos de sábado y domingo, donde Vaqueros no tenía ya nada qué pelear.
Hay muchas cosas para cuestionar, sobre todo en el renglón de las contrataciones de foráneos. Dionys César y Yoel Hernández respondieron con creces; el “alebrije” siendo líder del equipo en anotadas y producidas, así como en bases robadas, y el venezolano con 21 salvamentos en la campaña, aunque muchos le culpan de la descalificación por su infortunada aparición en el primero de la serie contra los Dorados, pero es el trabajo del cerrador el tratar de mantener la nave cuando menos favorable pinta el panorama. Sólo que ahora a Yoel le tocó dejar ir no sólo un juego, sino toda una temporada.
De Raúl Gonzáles, Andy Van Hekken y Jan Carlos Granado, habrá opiniones divididas; algunos aficionados estuvieron más que de acuerdo con su partida, aunque en ocasiones el refuerzo que llegó a sustituirle, no rindió ni la mitad. Resalta el caso del “Gonzo”, a quien dieron de baja y ni Melvin Nieves ni Rubén Mateo resultaron siquiera en la mitad de lo que aportaba el ex Mets de Nueva York. Los importados debían venir para ser solución, pero sólo agrandaron los problemas de un equipo que se fue a pique durante la segunda mitad de la temporada, donde paradójicamente, el equipo logró sus mayores méritos, hablamos de los récords impuestos, de los que escribiremos en otra ocasión.El mayor orgullo de este equipo deben ser los jóvenes. Ramírez, Barragán, Morán, Ramos, José Castañeda, todos poniendo el corazón por delante a la hora de jugar, y, lo más importante, con calidad para estar jugando regularmente, hay que ver que estos elementos tuvieron que suplir a los denominados “estrellas” en una etapa de la temporada donde el equipo estaba siempre remando contra corriente. Se puso fin al sueño de este 2008, cosas se quedaron pendientes y la deuda con la afición se engorda, pero seguramente el sacrificio será recompensado.
Hay muchas cosas para cuestionar, sobre todo en el renglón de las contrataciones de foráneos. Dionys César y Yoel Hernández respondieron con creces; el “alebrije” siendo líder del equipo en anotadas y producidas, así como en bases robadas, y el venezolano con 21 salvamentos en la campaña, aunque muchos le culpan de la descalificación por su infortunada aparición en el primero de la serie contra los Dorados, pero es el trabajo del cerrador el tratar de mantener la nave cuando menos favorable pinta el panorama. Sólo que ahora a Yoel le tocó dejar ir no sólo un juego, sino toda una temporada.
De Raúl Gonzáles, Andy Van Hekken y Jan Carlos Granado, habrá opiniones divididas; algunos aficionados estuvieron más que de acuerdo con su partida, aunque en ocasiones el refuerzo que llegó a sustituirle, no rindió ni la mitad. Resalta el caso del “Gonzo”, a quien dieron de baja y ni Melvin Nieves ni Rubén Mateo resultaron siquiera en la mitad de lo que aportaba el ex Mets de Nueva York. Los importados debían venir para ser solución, pero sólo agrandaron los problemas de un equipo que se fue a pique durante la segunda mitad de la temporada, donde paradójicamente, el equipo logró sus mayores méritos, hablamos de los récords impuestos, de los que escribiremos en otra ocasión.El mayor orgullo de este equipo deben ser los jóvenes. Ramírez, Barragán, Morán, Ramos, José Castañeda, todos poniendo el corazón por delante a la hora de jugar, y, lo más importante, con calidad para estar jugando regularmente, hay que ver que estos elementos tuvieron que suplir a los denominados “estrellas” en una etapa de la temporada donde el equipo estaba siempre remando contra corriente. Se puso fin al sueño de este 2008, cosas se quedaron pendientes y la deuda con la afición se engorda, pero seguramente el sacrificio será recompensado.
miércoles, 23 de julio de 2008
CONTRA LA CORRIENTE
Ganar cinco juegos de seis que quedan por jugarse… a primera vista parece una empresa demasiado complicada, que conlleva un amplio margen de improbabilidad, que hace que la cuesta parezca más inclinada, que hasta desanima a algunos. Ese panorama es el que enfrenta el equipo naranja hasta el martes, cuando restan seis cotejos en el calendario regular de la temporada 2008 de Liga Mexicana. Vaqueros lucha por alcanzar en el standing global a los Dorados de Chihuahua, quienes le llevan una ventaja de 5 juegos a los de la comarca lagunera. La novena dirigida por “Paquín” Estrada ostenta récord de 52 y 49 en ganados y perdidos, mientras los del “Chivigón” Castañeda exhiben guarismos de 48 y 55; reitero, contando hasta el martes 22.
La suerte no jugó del lado naranja durante la serie de fin de semana en la capital del “estado grande”, la lluvia impidió el cotejo del domingo y el lunes se tuvo que suspender el partido otra vez por razones climatológicas. En esa serie los naranjas dejaron a un gran número de corredores en los senderos, y más aún, en posición de anotar. Sobre todo para resaltar durante el juego del lunes, donde durante 5 innings consecutivos, Vaqueros no aprovechó a los hombres colocados en situación anotadora; se maximiza el hecho al ver que, transcurrido el tiempo, con que sólo hubiese llegado una anotación, habrían ganado el partido, ya que al suspenderse en la sexta tanda, el juego era legal y la victoria habría sido adjudicada para los laguneros.
Ciertamente la suerte no es la que hace que lleguen las carreras, sino los batazos oportunos, esos que son la punta de lanza en un ataque ofensivo de beisbol, como el grand slam del “peque” Valdez en el juego del sábado. Aunque los palos oportunos, no tienen necesariamente que terminar detrás de la barda, basta con que pongan la bola en juego. Y el lunes Vaqueros sí puso la bola en juego, aunque no con la suficiente profundidad para librar el escrutinio de los umpires, quienes por lo menos en dos ocasiones en ese juego de seis entradas, decidieron favorecer a la tropa “Villista” en jugadas apretadas que bien podrían haber sido marcadas para el lado contrario.
Aunque en esta temporada, y ya desde años atrás, los jueces del partido son los que menos culpa tienen de las derrotas de tal o cual equipo; pero en verdad que las críticas hacia los “petudos” en las crónicas beisboleras de absolutamente todas las plazas de Liga Mexicana, han sido recurrentes y esta es una situación para alarmar a la plana mayor del circuito y para ponerlos a trabajar en serio, a profesionalizar un oficio a veces tan complicado como el ser juez de un partido del “rey de los deportes”. En lo que sí tuvo suerte el cuadro naranja fue en que no le hicieran a ellos una carrera antes de la suspensión del encuentro del lunes, sobre todo por aquel adagio que reza que “carreras que no hagas, te las van a hacer a ti”. Hoy no es hora de rendirse y arrojar el bat, sino de dejarse crecer la barba y creer en una racha que pueda dar satisfacciones a los aficionados naranjas.
La suerte no jugó del lado naranja durante la serie de fin de semana en la capital del “estado grande”, la lluvia impidió el cotejo del domingo y el lunes se tuvo que suspender el partido otra vez por razones climatológicas. En esa serie los naranjas dejaron a un gran número de corredores en los senderos, y más aún, en posición de anotar. Sobre todo para resaltar durante el juego del lunes, donde durante 5 innings consecutivos, Vaqueros no aprovechó a los hombres colocados en situación anotadora; se maximiza el hecho al ver que, transcurrido el tiempo, con que sólo hubiese llegado una anotación, habrían ganado el partido, ya que al suspenderse en la sexta tanda, el juego era legal y la victoria habría sido adjudicada para los laguneros.
Ciertamente la suerte no es la que hace que lleguen las carreras, sino los batazos oportunos, esos que son la punta de lanza en un ataque ofensivo de beisbol, como el grand slam del “peque” Valdez en el juego del sábado. Aunque los palos oportunos, no tienen necesariamente que terminar detrás de la barda, basta con que pongan la bola en juego. Y el lunes Vaqueros sí puso la bola en juego, aunque no con la suficiente profundidad para librar el escrutinio de los umpires, quienes por lo menos en dos ocasiones en ese juego de seis entradas, decidieron favorecer a la tropa “Villista” en jugadas apretadas que bien podrían haber sido marcadas para el lado contrario.
Aunque en esta temporada, y ya desde años atrás, los jueces del partido son los que menos culpa tienen de las derrotas de tal o cual equipo; pero en verdad que las críticas hacia los “petudos” en las crónicas beisboleras de absolutamente todas las plazas de Liga Mexicana, han sido recurrentes y esta es una situación para alarmar a la plana mayor del circuito y para ponerlos a trabajar en serio, a profesionalizar un oficio a veces tan complicado como el ser juez de un partido del “rey de los deportes”. En lo que sí tuvo suerte el cuadro naranja fue en que no le hicieran a ellos una carrera antes de la suspensión del encuentro del lunes, sobre todo por aquel adagio que reza que “carreras que no hagas, te las van a hacer a ti”. Hoy no es hora de rendirse y arrojar el bat, sino de dejarse crecer la barba y creer en una racha que pueda dar satisfacciones a los aficionados naranjas.
viernes, 20 de junio de 2008
CANDIL DE LA CALLE
Como buen mexicano, creo firmemente en la legitimidad de los refranes o dichos populares. Me parece que esas expresiones de dominio público están cargadas de una semántica sencilla y hasta contagiosa, pero además poseen una lógica que les distingue de cualquier otra manera de expresarse. Un dicho bastante conocido es ese que reza: “candil de la calle, oscuridad de su casa”; referido principalmente a aquellas personas que obran ejemplarmente cuando están fuera de su casa o lugar de origen, mientras que tienen un comportamiento diametralmente opuesto cuando están en su terruño, con su familia o gente cercana. Más que un refrán repleto de lógica, esta expresión se avoca a reflejar una realidad no tan agradable en nuestra sociedad, esa de las personas “doble cara” que tienen comportamientos engañosos.
Más allá de personas, en este espacio nos dedicamos a hablar de beisbol, y más que tomar esa expresión con seriedad, hagámoslo de manera afable, trasladándola al terreno y la realidad del equipo naranja: Vaqueros Laguna. Los laguneros están funcionando mejor fuera del parque de la Revolución que cuando juegan en su terruño, o por lo menos, sin meternos en el terreno del funcionamiento, el cual es muy relativo en otros deportes, no así en “su majestad”, los naranjas han obtenido más triunfos en calidad de visitantes que como locales. Los números de la primera vuelta de la temporada avalan esto y con claridad, ya que Vaqueros obtuvo récord de 30 y 26 en ganados y perdidos, haciendo un desglose, vemos que sólo 13 de esas victorias tuvieron verificativo en Torreón.
Es decir, en la primera mitad, la novena naranja jugó debajo de los .500 de porcentaje en casa, situación que no agradó a los aficionados, e incluso hubo algunos que buscaron achacar la marcha apagada del equipo a factores burdos como el “ruido” en el estadio. Sin meternos en esa controversia, la contaminación auditiva no puede ser factor para el mal accionar de un pelotero, si así fuera, no veríamos tantas jugadas grandes en las Ligas Mayores, en cuyos parques la música estridente y la pirotecnia son cosas de todos los días. Seguramente habrá aficionados a los que les moleste la música en alto volumen, pero es cuestión de gustos, no hay que olvidar que finalmente el beisbol es un espectáculo, y la música es parte de su marketing con el que ha captado más público, alimento primordial de cualquier deporte profesional.De vuelta a los números, Vaqueros logró fuera del Revolución, números de 17 y 11 durante la primera rueda, situación que le valió para agenciarse el tercer sitio del standing. Actualmente, cuentan en la segunda mitad con récord de 9 y 12, en casa tienen apenas 3 victorias por 6 descalabros, mientras que en patio ajeno suman 6 triunfos y 6 derrotas, con miras a mejorar la marca en casa del mejor local de la liga, Monclova, que ha perdido sólo 8 juegos en su parque, y donde reaparecerá Fernando Barreras con los naranjas. Suerte en la ciudad del acero para Vaqueros, y a mejorar la marca en casa, donde el presupuesto marcaba al inicio de temporada, no perder una sola serie.
Más allá de personas, en este espacio nos dedicamos a hablar de beisbol, y más que tomar esa expresión con seriedad, hagámoslo de manera afable, trasladándola al terreno y la realidad del equipo naranja: Vaqueros Laguna. Los laguneros están funcionando mejor fuera del parque de la Revolución que cuando juegan en su terruño, o por lo menos, sin meternos en el terreno del funcionamiento, el cual es muy relativo en otros deportes, no así en “su majestad”, los naranjas han obtenido más triunfos en calidad de visitantes que como locales. Los números de la primera vuelta de la temporada avalan esto y con claridad, ya que Vaqueros obtuvo récord de 30 y 26 en ganados y perdidos, haciendo un desglose, vemos que sólo 13 de esas victorias tuvieron verificativo en Torreón.
Es decir, en la primera mitad, la novena naranja jugó debajo de los .500 de porcentaje en casa, situación que no agradó a los aficionados, e incluso hubo algunos que buscaron achacar la marcha apagada del equipo a factores burdos como el “ruido” en el estadio. Sin meternos en esa controversia, la contaminación auditiva no puede ser factor para el mal accionar de un pelotero, si así fuera, no veríamos tantas jugadas grandes en las Ligas Mayores, en cuyos parques la música estridente y la pirotecnia son cosas de todos los días. Seguramente habrá aficionados a los que les moleste la música en alto volumen, pero es cuestión de gustos, no hay que olvidar que finalmente el beisbol es un espectáculo, y la música es parte de su marketing con el que ha captado más público, alimento primordial de cualquier deporte profesional.De vuelta a los números, Vaqueros logró fuera del Revolución, números de 17 y 11 durante la primera rueda, situación que le valió para agenciarse el tercer sitio del standing. Actualmente, cuentan en la segunda mitad con récord de 9 y 12, en casa tienen apenas 3 victorias por 6 descalabros, mientras que en patio ajeno suman 6 triunfos y 6 derrotas, con miras a mejorar la marca en casa del mejor local de la liga, Monclova, que ha perdido sólo 8 juegos en su parque, y donde reaparecerá Fernando Barreras con los naranjas. Suerte en la ciudad del acero para Vaqueros, y a mejorar la marca en casa, donde el presupuesto marcaba al inicio de temporada, no perder una sola serie.
viernes, 23 de mayo de 2008
LIGA MEXICANA ¡AL REVÉS!
Resulta interesante darle un vistazo a las estadísticas de la primera mitad de la temporada 2008 de Liga Mexicana de Besibol. Y ese interés del que hablo recae en observar detenidamente a los líderes individuales en bateo y pitcheo. Repetidas veces en esta columna, he escrito que hay una diferencia muy simple y clara entre las dos zonas que componen la Liga Mexicana: en la sur, los equipos basan su fortaleza en el departamento de lanzadores, así es como planean su temporada; mientras que en la zona norte, a la inversa, los equipos tratan de contratar bateadores potentes y es entonces la ofensiva la que marca la pauta.
Esto lo he afirmado por cuestiones históricas, ya que así nos lo enseña la estadística. Además, debido a la altitud sobre el nivel del mar y otros temas meteorológicos que comparten los parques de zona norte y que no tienen los del sur, resulta más factible que en parques como el Revolución o el Monumental Chihuahaua, como mencionarían en el argot de los peloteros, “vuele más la bola”. Pues bien, he de admitir que por lo menos en este 2008, los que estábamos en esa creencia andamos totalmente errados.
Y es que los números nos muestran que los bateadores de equipos norteños no están punteando el departamento de bateo individual, como popularmente esperaríamos; así mismo vemos que los lanzadores de cuadros sureños, tampoco están siendo la sensación en el plano monticular. El deporte rey es una caja de misterios y estas situaciones ciertamente se pueden dar, pero en verdad resulta extraño. Para muestra, observamos que en el bateo individual, dentro de los quince mejores aporreadores, sólo contamos a tres jugadores de equipos norteños: el “barba roja” Kit Pellow y el “coque” Valle de Saltillo, además de Pedro Castellano de los Tecolotes.
Resaltan varios elementos de los Diablos y de los Guerreros de Oaxaca. En el terreno de los lanzadores, encontramos más balance en el “top 15”, el líder es Wilton Chávez de Laredo, seguido por el vaquero Juan Delgadillo. Están los infaltables Pancho Ponches o Pablo Ortega, pero en general son mejores los números de “norteños” como Jasiel Acosta o Andrés Meza. La Liga Mexicana está “volteada” en ese sentido; en otro capricho más del gran Rey de los Deportes.
Esto lo he afirmado por cuestiones históricas, ya que así nos lo enseña la estadística. Además, debido a la altitud sobre el nivel del mar y otros temas meteorológicos que comparten los parques de zona norte y que no tienen los del sur, resulta más factible que en parques como el Revolución o el Monumental Chihuahaua, como mencionarían en el argot de los peloteros, “vuele más la bola”. Pues bien, he de admitir que por lo menos en este 2008, los que estábamos en esa creencia andamos totalmente errados.
Y es que los números nos muestran que los bateadores de equipos norteños no están punteando el departamento de bateo individual, como popularmente esperaríamos; así mismo vemos que los lanzadores de cuadros sureños, tampoco están siendo la sensación en el plano monticular. El deporte rey es una caja de misterios y estas situaciones ciertamente se pueden dar, pero en verdad resulta extraño. Para muestra, observamos que en el bateo individual, dentro de los quince mejores aporreadores, sólo contamos a tres jugadores de equipos norteños: el “barba roja” Kit Pellow y el “coque” Valle de Saltillo, además de Pedro Castellano de los Tecolotes.
Resaltan varios elementos de los Diablos y de los Guerreros de Oaxaca. En el terreno de los lanzadores, encontramos más balance en el “top 15”, el líder es Wilton Chávez de Laredo, seguido por el vaquero Juan Delgadillo. Están los infaltables Pancho Ponches o Pablo Ortega, pero en general son mejores los números de “norteños” como Jasiel Acosta o Andrés Meza. La Liga Mexicana está “volteada” en ese sentido; en otro capricho más del gran Rey de los Deportes.
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